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RESUMEN ESTRUCTURADO
 
Introducción:La incontinencia urinaria de esfuerzo es una condición común que afecta del 10-70% de las mujeres en el mundo y su incidencia aumenta con la edad. La Sociedad Internacional de Continencia la define como la pérdida involuntaria de orina con los esfuerzos como toser o estornudar.
 
Objetivos:Desarrollo de una guía clínica para el manejo y tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo, así como resaltar la evidencia de la eficacia de los procedimientos quirúrgicos empleados en el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo.
 
Material y métodos:Se conformó un grupo de expertos, se plantearon escenarios clínicos y preguntas clínicas estructuradas, se efectuó la búsqueda en base de datos electrónicas (fuentes de información primaria y secundaria: PubMed, SUMSearch, TripDatabase, Ovid), en los últimos 5 años en mujeres con diagnóstico y tratamiento de incontinencia urinaria de esfuerzo.
 
Resultados:La historia clínica tiene una alta sensibilidad para el diagnóstico de incontinencia urinaria de esfuerzo. La prueba de la toalla no se recomienda como examen de rutina para la evaluación de las mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo. La prueba de la tos diagnostica adecuadamente a las mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo con una alta sensibilidad. Se recomienda un régimen supervisado de ejercicios del piso pélvico por al menos 3 meses como primera línea de tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo. El programa de ejercicios del piso pélvico debe incluir por lo menos 8 contracciones 3 veces al día. Las cintas vaginales libres de tensión con mallas de macroporo de polipropileno son recomendadas como una opción de tratamiento para la incontinencia urinaria de esfuerzo cuando los tratamientos conservadores han fallado. La colposuspensión de Burch puede ser recomendada como efectiva, tanto como procedimiento primario como secundario, y con éxito probado a largo plazo.
 
Conclusiones:La evidencia está bien sustentada para afirmar que el diagnóstico de la incontinencia urinaria de esfuerzo es clínico y que el tratamiento de primera elección incluye los ejercicios del piso pélvico, en caso de no responder, el tratamiento quirúrgico de elección son las cintas libres de tensión retropúbicas de uretra media y colposuspensión tipo Burch.
 
RESUMEN DE LAS RECOMENDACIONES
 
1. La historia clínica tiene una alta sensibilidad para el diagnóstico de incontinencia urinaria de esfuerzo. (Grado de recomendación B)
2. La pregunta 3 del UDI ¿presenta usted pérdida de orina con los esfuerzos? tiene una buena sensibilidad, aunque no tan alta como la historia clínica para el diagnóstico de incontinencia urinaria de esfuerzo. (Grado de recomendación B)
3. El diario vesical no tiene valor en el diagnóstico de incontinencia urinaria de esfuerzo, sin embargo, la frecuencia de micciones y el promedio de volumen miccionado diferencian a la IUE del detrusor hiperactivo. (Grado de recomendación B)
4. La prueba de la toalla no se recomienda como examen de rutina para la evaluación de las mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo. (Grado de recomendación D)
5. La prueba de la tos diagnostica adecuadamente a las mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo con una alta sensibilidad. (Grado de recomendación B)
6. El ultrasonido ofrece una alternativa a la urodinamia multicanal para el diagnóstico de incontinencia urinaria de esfuerzo. (Grado de recomendación B)
7. No se recomienda la realización de cistoscopia de rutina en las mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo. (Grado de recomendación D)
8. El uso de urodinamia multicanal no se recomienda de rutina en aquellas mujeres con diagnóstico clínico de incontinencia urinaria de esfuerzo pura. (Grado de recomendación D)
9. El estudio de urodinamia multicanal se recomienda en mujeres que se someterán a cirugía para incontinencia urinaria, si existe: sospecha clínica de detrusor hiperactivo (componente de urgencia), antecedente de cirugía antiincontinencia o cirugía de prolapso para el compartimiento anterior, síntomas sugestivos de trastorno de vaciamiento, prolapso de organos pélvicos estadio III y IV del POPq.
10. Se recomienda un régimen supervisado de ejercicios del piso pélvico por al menos 3 meses como primera línea de tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo. (Grado de recomendación A)
11. El programa de ejercicios del piso pélvico debe incluir por lo menos 8 contracciones 3 veces al día. (Grado de recomendación A)
12. La estimulación eléctrica funcional puede utilizarse como adyuvante en el entrenamiento del piso pélvico, especialmente en pacientes que tienen dificultad para identificar y contraer los músculos del piso pélvico. (Nivel de evidencia III-C, Grado de recomendación C)
13. Los conos vaginales pueden utilizarse como una opción de entrenamiento del piso pélvico en mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo, sobre todo, en las mujeres que no pueden contraer los músculos de piso pélvico como una forma de retroalimentación biológica. (Nivel de evidencia III, Grado de recomendación D)
14. Los pesarios para continencia deben ofrecerse a las mujeres como una alternativa de bajo costo y poco riesgo en el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo. (Nivel de evidencia II, Grado de recomendación B)
15. Es cuestionable el uso de los tapones uretrales en el tratamiento de la incontinencia urinaria, actualmente hay poca evidencia para juzgar si el uso es mejor que no tratamiento o a favor de cualquiera de los dispositivos disponibles. Tienen efectos adversos en 30% de los casos, principalmente infección vías urinarias. (Nivel IV, Grado de recomendación E)
16. La duloxetina no está recomendada como primera línea de tratamiento en mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo. (Nivel de evidencia II, Grado de recomendación A)
17. No debe ser utilizada rutinariamente como tratamiento. Puede ser ofrecida como terapia de segunda línea en mujeres que prefieren un tratamiento farmacológico a un tratamiento quirúrgico, o en pacientes que no son candidatas a cirugía. (Nivel II, Grado de recomendación B)
18. Si se prescribe la duloxetina, la paciente debe tener conocimiento de sus efectos adversos. (Nivel de evidencia I, Grado de recomendación A)
19. La terapia hormonal de reemplazo no está recomendada en el tratamiento de la incontinencia urinaria. (Nivel de evidencia I, Grado de recomendación A)
20. Los estrógenos intravaginales están recomendados para el tratamiento de los síntomas de vejiga hiperactiva en la mujer posmenopáusica con atrofia vaginal. (Nivel de evidencia I, Grado de recomendación A)
21. Cuando se considera una corrección quirúrgica primaria de la incontinencia urinaria, las mujeres deberían ser informadas de que, de acuerdo a la evidencia disponible el procedimiento retropúbico proporciona la mejor garantía de una curación durable. (Nivel de evidencia I, Grado de recomendación A)
22. La disfunción del vaciamento, la hiperactividad del detrusor y el prolapso uterovaginal son reportados consistentemente como secuelas de la colposuspensión. (Nivel de evidencia I, Grado de recomendación A)
23. Aunque es posible que no existan diferencias entre la colpsuspensión abierta y la laparoscópica, parece existir una tendencia hacia un mayor porcentaje de curación con el procedimiento de Burch clásico. (Nivel de evidencia I y II, Grado de recomendación A)
24. Al momento actual no parece existir una recomendación para el empleo de la colposuspensión laparoscópica. (Nivel de evidencia I, Grado de recomendación A)
25. Existe una gran abundancia de datos para soportar la evidencia de la eficacia de los materiales biológicos en la técnica de cabestrillo. La fascia autóloga es la que tiene el resultado a más largo plazo (4 años o más), lo que no ocurre con los materiales alógrafos y xenógrafos en los que la experiencia es a corto tiempo. (Nivel de evidencia I, Grado de recomendación A)
26. Los cabestrillos autólogos pueden ser empleados para propocionar curación efectiva a largo plazo en la incontinencia urinaria. (Nivel de evidencia II, Grado de recomendación B)
27. Los cabestrillos alógrafos y xenógrafos solo deberían ser empleados en el contexto de estudios de investigación bien estructurados. (Nivel de evidencia IV, Grado de recomendación D)
28. El procedimiento de cinta vaginal libre de tensión (TVT) ha demostrado a corto y mediano plazo su equivalencia a la técnica retropúbica y puede ser ofrecida como una cirugía primaria para el tratamiento quirúrgico de incontinencia urinaria de esfuerzo, con la advertencia de que aún faltan pruebas rigurosas para avalar su eficacia a largo plazo. (Nivel de evidencia I, Grado de recomendación A)
29. La inyección periuretral no debe ser ofrecida a mujeres como tratamiento primario de incontinencia urinaria de esfuerzo debido al alto porcentaje de fallas. (Nivel de evidencia III, Grado de recomendación C)
30. La eficacia a corto tiempo (menos de 3 meses) de la inyección periuretral en pacientes seleccionadas con incontinencia urinaria de esfuerzo es satisfactoria. (Nivel de evidencia IV, Grado de recomendación D)
31. Ningún inyectable periuretral es superior a otro con respecto a eficacia, durabilidad o seguridad. (Nivel de evidencia IV, Grado de recomendación D)
32. El inyectable estudiado más ampliamente es el GAX-Colágena. La morbilidad a corto y largo plazo asociada a este agente es baja. (Nivel de evidencia IV, Grado de recomendación D)
33. Se requieren más estudios comparativos y a largo plazo para mostrar la efectividad de las cintas de segunda y tercera generación, aunque los resultados preliminares son alentadores.

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