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Calidad en salud entre la eficiencia, la evidencia y los derechos


Luis Alberto Villanueva Egan
Director de Investigación de la CONAMED. Miembro Colegiado Titular.


Los impactos de las malas decisiones en salud suelen ser muy altos debido a que merman las finanzas públicas y familiares en íntima relación a la pérdida de la salud y la reducción del tiempo y calidad de vida de las personas afectadas. Las malas decisiones pueden conducir a intervenciones equivocadas, sobreactuación u omisión durante una o varias etapas del proceso de atención: prevención, detección, diagnóstico, tratamiento o rehabilitación, lo cual tiene un efecto multiplicador de los costos.
Los costos de los errores, en general, son inversamente proporcionales a la inversión realizada en prevención, evaluación, suficiencia y calidad de los recursos e implementación de las mejores prácticas basadas en evidencias. Por otra parte, cuando el desempeño mejora, los ahorros generados por la reducción de los costos de los errores pueden dedicarse a prevenir desviaciones, evaluar la calidad de la atención e incluso en innovación tecnológica que permita asegurar la continuidad de las buenas prácticas.
Las causas de la falta de calidad, que se expresa como malos resultados y costos altos, deben buscarse a lo largo de los procesos: suficiencia, calidad, oportunidad y uso de los recursos. También habrá que investigar si los servicios que se ofrecen satisfacen las necesidades reales de la población usuaria, por lo que, valdría a pena que los tomadores de decisiones en salud pública se pregunten si lo que necesita la población es continuar la política de abandono del primer nivel de atención y transformar los hospitales generales en hospitales de alta especialidad con unidades de tecnología compleja que resuelvan problemáticas muy específicas o fortalecer una atención menos sofisticada pero más eficaz, efectiva y eficiente, con un enfoque preventivo y acorde con las demandas más importantes de salud de la población.
La toma de decisiones en salud basada en evidencias científicas es una herramienta de mejora continua del sistema de salud, que exige que las mejores pruebas procedentes de la investigación sustenten la innovación y la incorporación de tecnologías en salud, el diseño de políticas públicas y el desarrollo de sus estrategias de implementación en entornos sociales y culturales definidos. Además, los derechos y experiencia de las personas usuarias de los servicios y de los profesionales de la salud deben integrarse a las evidencias científicas a fin de construir un modelo de toma de decisiones basado en derechos. Finalmente, la universalización de los servicios de salud con criterios de
eficacia, efectividad y eficiencia es un elemento de justicia social, mientras que, su opuesto construido en base a la ineficacia, la inefectividad y la ineficiencia, principalmente en la atención otorgada a los grupos socialmente más vulnerables, es una condición de inequidad y de discriminación.

Conferencia presentada en el XVIII Congreso Regional

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